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viernes, 10 de mayo de 2019

Hoy, conVersamos con Miguel y Nach

Composición de los alumnos de Nivel II Torrelaguna
El día 23 de abril realicé con mis alumnos de Nivel II de Torrelaguna, una actividad relacionada con los contenidos que estábamos estudiando en esa fecha: la poesía de Miguel Hernández.

El rapero Nach compuso en 2010 "Hoy conVerso con Miguel". Esta canción fue un encargo de la Universidad Miguel Hernández de Elche para conmemorar los cien años de nacimiento del poeta. Nach hizo la canción, tomando versos de distintas composiciones de Miguel Hernández, lo que entraña una gran dificultad. Aquí tenéis la noticia en el momento en que se produjo y las explicaciones e intenciones de Nach al componerla.

En lo que a nuestra actividad se refiere, llevaba yo pensando en cómo realizarla bastante tiempo. Finalmente, la idea surgió y pensé en que lo mejor era buscar esa relación en los versos de la canción de Nach con los poemas de Miguel Hernández. Algunos ya vistos en clase. Otros, no.

Saqué la canción, busqué los versos y la relación con los poemas - lo que más tiempo me ha llevado - y organicé un para de cartones plumas con la canción plastificada y distintas llavecitas en los versos que pertenecían a una determinada obra con un hueco vacío al lado, que los alumnos debían relacionar.

Mientras los alumnos escuchaban el rap, iban comprobando en sus móviles los versos de la canción y los relacionaban con las obras del poeta. Lo cierto es que les salió casi a la primera.

A continuación, dividí en nueve trozos una fotografía en blanco y negro de Nach y Miguel Hernández. Les di ocho de ellos; me guardé el central para que no los identificaran. Cada uno se llevó la suya, sin saber a qué "total" pertenecía, y lo decoró como quiso. Al día siguiente, los unimos en una sola pieza y...el resultado lo tenéis arriba. Una maravilla.

El proceso, como otras veces, lo he colocado en un Photopeach. Más abajo podéis verlo. Espero que os guste. A mí me encantó hacerlo.


Hoy, conVersamos con Miguel y Nach on PhotoPeach

lunes, 30 de octubre de 2017

Te regalo mi placer: David Nogales nos regala "Rosario, la dinamitera" de Miguel Hernández

Me ha causado una inmensa alegría volver a retomar esta actividad con mis alumnos de "Te regalo mi placer". Hace seis años surgió una idea en el aula de Nivel II de La Cabrera. La alumna que lo planteó fue Alba Blasco, una gran alumna a la que quiero reconocer aquí su iniciativa y, a pesar de haber pasado los años, no apropiarme de su idea.

Proponía que los alumnos comentaran libros en clase que recomendaran a sus propios compañeros. La verdad es que funcionó muy bien y todos nos beneficiamos del placer de compartir nuestras evasiones literarias.

Este año, mi alumno David Nogales, de Nivel II Torrelaguna, me dijo que se había interesado por la historia de una mujer que luchó en la Guerra Civil española, Rosario Sánchez Mora, dinamitera, que conoció a Miguel Hernández. Y me ha parecido magnífico retomar esta sección. Así que os dejo su texto e investigaciones a partir de aquí.

" Miguel Hernández inmortalizó a Rosario, la dinamitera, como la llamaban en el Frente del Agua. Ella se encontraba bajo el mando republicano.
Rosario Sánchez Mora, nacida en Villarejo de Salvanés (Madrid), el 21 de abril de 1919, vivió hasta el 17 de abril de 2008. Conocida como "la dinamitera" fue una de tantas mujeres que lucharon voluntariamente en el bando republicano.
Miguel Hernández dedicó este poema a Rosario debido a la gran relevancia que tuvo esta entre otras combatientes.

Rosario, dinamitera,   8a
sobre tu mano bonita   8b
Rosario Sánchez Mora. Fuente: El País. Noticia de su fallecimiento
celaba la dinamita   8b
sus atributos de fiera.   8a

Nadie al mirarla creyera   8a

que había en su corazón   7+1 = 8c
una desesperación,   7+1 = 8c
de cristales, de metralla   8d
ansiosa de una batalla,   8d
sedienta de una explosión.   7+1 = 8c

Era tu mano derecha,   8e
capaz de fundir leones,   8f
la flor de las municiones   8f
y el anhelo de la mecha.   8e
Rosario, buena cosecha,    8e
alta como un campanario,   8g
sembrabas al adversario   8g
de dinamita furiosa   8h
y era tu mano una rosa   8h
enfurecida, Rosario.   8g

Buitrago ha sido testigo   8i
de la condición de rayo   8j
de las hazañas que callo   8j
y de la mano que digo.   8i
¡Bien conoció el enemigo   8i
la mano de esta doncella,   8k
que hoy no es mano porque de ella,   8k
que ni un solo dedo agita,   8l
se prendó la dinamita   8l
y la convirtió en estrella!   8k

Rosario, dinamitera,   8a
puedes ser varón y eres   8ll
la nata de las mujeres   8ll
la espuma de la trinchera.   8a
Digna como una bandera   8a
de triunfos y resplandores,   8m
dinamiteros pastores,   8m
vedla agitando su aliento   8n
y dad las bombas al viento   8n
del alma de los traidores.   8m


1937 Miguel Hernández

Poesía de 40 versos octosílabos, arte menor y rima consonante. Trata de la vida y desventura de Rosario Sánchez Mora durante el conflicto de la Guerra Civil española.
Miguel Hernández dedicó este poema a Rosario debido a la relevancia que tuvo esta entre otras combatientes. Rosario no contó con ninguna instrucción militar previa al conflicto, aún así adquirió gran destreza en el manejo de la dinamita. Esto, sumado a que era una mujer grande, ágil y resolutiva, se convirtió en ejemplo a seguir. 
Desgraciadamente, perdió su mano derecha por la detonación de un explosivo al manipularlo, lo que no paró su gallardía, aunque, por ese motivo, la trasladaron a la segunda línea de fuego como enlace del Estado Mayor Republicano, con el rango de sargento.
En el periodo de recuperación del incidente es cuando conoció a Miguel Hernández y Vicente Aleixandre.
Rosario, hacia 1938, comenzó a trabajar en la "Oficina de reclutamiento". Al finalizar la Guerra Civil intentó escapar por Alicante, pero fue finalmente apresada y juzgada con una pena de 30 años, de los cuales, solo pasó tres en ella, no sin haber sido trasladada multitud de veces y pasar por grandes calamidades. 
En 1942, fue liberada, pero debía estar desterrada a 200 kilómetros de su pueblo.
Ciertamente, hasta su fallecimiento, fue un gran ejemplo de mujer luchadora y proactiva. "

Texto: David Nogales Prieto. "En memoria de Rosario, la Dinamitera". 

Este poema pertenece al libro Viento del pueblo (1937) de Miguel Hernández. Está compuesto por cuatro estrofas de dos quintillas cada una.

jueves, 4 de mayo de 2017

Releyendo Las bicicletas son para el verano de Fernando Fernán Gómez. Nivel II

Fernán Gómez, actor, director, escritor...
Este año, en Nivel II, releemos la obra de Las bicicletas son para el verano de Fernando Fernán Gómez, además de ver la película y relacionar ambas. 

Es la última lectura que tenemos en este trimestre y curso y aquí os enlazo con una de mis entradas antiguas, precisamente en la que se dan claves para entender la obra y su relación con la película. 

Espero que os ayude.

"No ha llegado la paz, Luis, ha llegado la victoria".

martes, 28 de marzo de 2017

Hoy hace 75 años que no estamos con Miguel Hernández

Miguel Hernández, foto cervantes.es
No quería teminar el día de hoy sin acordarme de Miguel Hernández. Hay tanta información que parece que sobra, pero no. Miguel Hernández nunca sobra. Y cada vez que se sabe algo nuevo de él, sobra menos y falta más. 

Hoy quería dejaros dos enlaces - 1 y 2 - y unos versos suyos sencillos y breves, pero profundos. Los de una copla.

"Copla"

La cantidad de mundos
que con los ojos abres,
que cierras con los brazos.
La cantidad de mundos 
que con los ojos cierras,
que con los brazos abres.


miércoles, 11 de mayo de 2016

Leyendo Historia de una escalera de Antonio Buero Vallejo. Nivel II

Cartel de la representación teatral del CDN en 2003
Recogiendo el guante que lancé en la segunda presentación de la entrada anterior, el mejor homenaje a un autor es leer sus obras. Y como este año no solo se celebra el IV Centenario de la muerte de Cervantes, me gustaría recordar a alguien más.

Antonio Buero Vallejo, este autor maravilloso - que me apasiona por su sinceridad y estilo directo -, cumpliría cien años en 2016. Es, por tanto, su aniversario, por lo que me planteé, a principio de curso, rendirle el homenaje de leer su obra Historia de una escalera. La primera que le dio a conocer, la que impactó a la crítica y al público de 1949. La que nos sigue impactando hoy en día. En este enlace podéis ver una entrevista realizada en 1981 por el historiador Javier Tusell.

Sin embargo, el propio autor llegó a cansarse de ella, a decir que la detestaba y que era una obra inaguantable. No obstante, como comenta Virtudes Serrano en la edición de Austral - por mucho que le pesara a Buero -, "La pieza es pionera en el panorama del drama español de la época, ya que, en el momento de su estreno, la presencia del grupo social en el teatro daba lugar a situaciones melodramáticas, cómicas o grotescas, pero no se planteaba con ello una revisión seria y problemática de la vida de las clases populares". Con esto, quiere decir que fue trascendental para la renovación del teatro español de posguerra. En este enlace del blog aprendamosteatro, podéis ver un resumen de este periodo. Y, en este otro enlace, hay una presentación de Belén Otero, sacada del mismo blog.

Lo más atractivo de Historia de una escalera es la naturalidad con la que se presenta. Todo lo entendemos, incluso lo reconocemos, como sacado de lugares que nos son cercanos. La obra muestra una relación "atemporal" - aunque el tiempo se sitúa entre 1916 y 1947 - de varias familias de vecinos de una miserable escalera. Sus sueños, sus anhelos, sus deseos de avanzar en la vida son aplastados por su falta de acción y de progreso y vemos cómo la historia se repite, sin que los personajes puedan - o quieran- hacer nada por evitarlo.

Escenario tomado del blog aprendamosteatro.wordpress.com
Lo más destacado de la obra, para la época, radica en la sugerencia del autor al espectador de que reaccione, tras esta tragedia clásica. La situación del conflicto teatral se identifica con una catarsis liberadora y, tras ella, Buero Vallejo "nos pide" despertar, reflexionar. Después de ver cómo se desarrollan las vidas de los personajes de esa escalera durante treinta años, nos advierte para que modifiquemos el curso de las nuestras. Si lo consideramos.

Los personajes que nos presenta están frustrados de principio a fin. El desenlace del tercer acto - que tiene como premonición la caída del cántaro de leche del primero - es una explosión de toda esa frustración acumulada en las vidas conformistas de Fernando, Urbano, Elvira y Carmina, pero que provenía de las de sus padres, y que continuará en las de sus hijos. El eterno retorno se manifiesta claramente en escena.

Así pues, presenciamos unos personajes individuales que, en realidad, representan a un personaje colectivo que, introducido inteligentemente como un sainete, nos lleva a la concepción clásica de tragedia griega y a sentir su catarsis, como hemos dicho más arriba. Sin embargo, la intención de Buero es positiva, esperanzada. Con sus obras, con esta en concreto, pretende abrirnos una puerta a la transformación, a la mejora, a la esperanza. Porque, según dice, "los hombres no son necesariamente víctimas pasivas de la fatalidad". Buero cree en el hombre y en su capacidad de cambio. Tiene esperanzas.

Mis alumnos han visto en clase un documental elaborado por el Centro de Documentación Teatral, que pertenece a la serie "Teatro para ti" sobre Historia de una escalera. Es magnífico para contextualizarlo y dejar con la miel en los labios. Espero que sigan con las demás obras que tienen previsto realizar. Este documental tiene fragmentos de la representación del Centro Dramático Nacional del año 2003, de la que tenéis el cartel más arriba.

Yo asistí a aquella representación y me pareció excelente en ese momento. Sin embargo, me sorprendió que, el día que asistimos, en el último momento de ella, justo cuando Fernando (padre) y Carmina (madre) son conscientes de ese "eterno retorno", de esa tragedia griega, parte del público se rio. Y yo no comprendía por qué. A mí me había tocado tan hondo la seriedad de la obra, que me parecía inquietante que algunos de los espectadores se lo tomaran a risa. Quizá lo vieran como ese "sainete " del que disfrazó Buero a esta tragedia. Aquí os dejo el documental.



De Buero Vallejo hay tanto, que podríamos hacer un blog solo de su teatro y su vida. Pero me ha parecido interesante un programa de "La mitad invisible", que presentaba Juan Carlos Ortega, y que dedicó a Historia de una escalera en 2014. Este enlace os lleva a él.

Una de las afirmaciones de Buero Vallejo con las que más estoy de acuerdo, y que os dejo, es la que escribió ante el estreno de Historia de una escalera en 1950:

"La fuerza del teatro está en las pasiones y en la vida 
más que en las ideas o soluciones absolutas; 
en sugerir y conmover más que en afirmar"

Conmuévete conmigo.

lunes, 18 de mayo de 2015

Leyendo Los santos inocentes de Miguel Delibes

Los santos inocentes fue publicado por Miguel Delibes en 1981 (aquí tenéis un enlace con Wikipedia). Tuvo un gran éxito y su adaptación cinematográfica, por Mario Camus, se hizo tres años después, en 1984. Una película tan desgarradora e impactante como la novela, así como su cartel. En esta entradilla de "Versión española" nos hacen una introducción. Es una historia, tanto la escrita como la filmada, maravillosa, impactante y dura, muy dura. De una dureza que te impresiona. Pero tan cercana...

En este relato, Delibes nos muestra la situación de extrema pobreza y sumisión, casi de anulación, de un grupo de campesinos en un cortijo extremeño en los años 60. La vida de supervivencia que viven la familia protagonista de Régula y Paco, el Bajo, nos parecen de tiempos muy anteriores - como de antes de la Guerra Civil - donde imperaba el mandato de los "señoritos" y la pena capital que cumplían, de por vida, personajes (personas de carne y hueso), que habían nacido en una situación casi de la Prehistoria. Personas que todos hemos conocido e, incluso, podríamos reconocer en nuestras familias.


El analfabetismo, la falta de oportunidades, la pobreza extrema, el maltrato físico y verbal, las responsabilidades familiares, las discapacidades de ciertos personajes...nos acercan al Naturalismo del siglo XIX de Emile Zola. Denuncian una situación muy cercana en el tiempo que se recrudece y justifica por la Guerra Civil española y la dictadura franquista de los años 60.

La cosificación y animalización - inolvidable la escena de la película en que Alfredo Landa (Paco, el Bajo) olfatea como un perro el suelo en busca de la perdiz - a la que son sometidos los trabajadores del cortijo de la señora marquesa, justifica esa situación de "jerarquía" que reclama el señorito Iván a Quirce. Tras contárselo al ministro, muestra su incomodidad al percibir que los tiempos cambian y eso significa que esa "jerarquía" cambiará.

La tristeza y conformismo están unidas aquí. Parece parado el tiempo para algunos personajes como Régula, Paco, Azarías o la niña chica. Sin embargo, Nieves, Quirce y Rogelio tienen otro espíritu. Y sus padres, a pesar de la pena que les traerá el "abandono" no deseado de sus hijos para conseguir "ser alguien" y "salir de pobres", saben que pasa por dos cosas: ir a la escuela y dejar el cortijo.

Es memorable el final de la novela. Como también lo son las interpretaciones de casi todos los actores de la película de Mario Camus: Alfredo Landa, como Paco; Terele Pávez, como Régula; Paco Rabal, con la impresionante interpretación de Azarías ("Milana, bonita"); y Juan Diego, como el cruel señorito Iván. Según dicen, en la proyección de la película en los cines, los espectadores aplaudían a rabiar en el desenlace final de la proyección. Casi como en la novela. Leedla. Disfrutadla. Desgarraos el alma; porque es como os vais a quedar.


 
En este último enlace hay un estudio muy amplio de la novela y su autor. 





martes, 30 de abril de 2013

Leyendo Las bicicletas son para el verano de Fernando Fernán Gómez. Nivel II

Las bicicletas son para el verano es una obra de teatro de Fernando Fernán Gómez (1978) y una muestra espléndida del proceso que sufre una familia normal durante la Guerra Civil española. La historia muestra la pérdida de las ilusiones, deseos, anhelos que cualquier familia normal puede tener. Pero esa pérdida afecta tanto a padres como a hijos.

Es una demostración impactante del "frenazo en seco" que produce ese hecho denostable que fue la Guerra Civil en la vida de sus personajes, principalmente en Luis, el hijo que desea la bicicleta para el verano. Como Fernando Fernán Gómez, que en la época que retrata tenía la misma edad que él.

La Guerra Civil sirve de marco para que Fernán Gómez se centre en el devenir de los días de una familia de clase media, con trabajo, ideas republicanas - las de don Luis, al menos - , con dos hijos, Manolita y Luis. La obra se centra en esa pérdida del control de su vida durante la guerra. Sin embargo, la Guerra Civil juega un papel secundario. La vida de la gente corriente en un proceso histórico - lo que Unamuno llamará la "intrahistoria"- es lo que vemos. La intención de mantener la "normalidad" del día a día de doña Dolores, de toda la familia, nos enternece.

Y está tan magistralmente contado que poco a poco vamos sintiendo una desazón tan profunda como los personajes. De  la alegría inicial, fresca, pasamos a la preocupación, cuando estalla la guerra. Luego, a la indignación por el golpe de estado. Y, más adelante, al miedo cuando se sienten los primeros bombardeos, cuando se siente la guerra tan cerca de ellos, de nosotros. Para continuar con la perplejidad que nos suscita la boda necesaria de Manolita, el divorcio de doña Marcela, el lugar de Basilio y María, la narración de una vida mejor en Valencia, que cuenta Anselmo... Y, por último, la tristeza que trae la resignación de verse pobre, hambriento, sin nada más que la vida. El conformismo con ser los vencidos, sin intención de participar en el conflicto, y pagar por ello. Pero el epílogo de la obra, además de todo esto, nos deja la incertidumbre amarga del porvenir que les espera a los personajes.
 
Don Luis, con sus ideas revolucionarias, que piensa que la República ayudará a realizar, se enfrenta con situaciones, como la de María, ante las que tiene que contradecirse a sí mismo. Ya nos plantea, casi desde el principio, que su idea de escritor, de ser Máximo Gorki, pasó a ser un sueño. Por si fuera poco, sus sueños de madurez también se diluirán, como los de su juventud. Por otra parte, parece intuir que desaparecerá de la escena de su familia. Bien porque le lleven a un campo de concentración, bien porque no sobreviva. Entonces es cuando cede el testigo de cabeza de familia a su hijo Luis.

Doña Dolores, su mujer, nos sorprende en su delicadeza con sus hijos y marido, su sensatez y su lógica en que acabe la contienda y llegue la paz. La ansiada paz que hasta a ella le deja vacía.

Manolita, el personaje que quería ser actriz, compartir el amor con su pareja, de la que se queda embarazada, y al que pierde en la contienda. Pasa a ser "viuda" de un hijo nonato y acaba siendo madre que entiende que debe casarse con Julio para, al menos, dar una estabilidad a su hijo. Y, para colmo, hasta al pobre Julito lo mata un obús. En definitiva, se encuentra como madre soltera (y dos veces viuda) en el inicio de la posguerra. Una situación dantesca para la época.

Y Luisito, el personaje que evoluciona sin querer hacerlo. El que es obligado a dejar su inocencia, su diversión, su amor, sus versos, a Charito...su bicicleta. Porque la bicicleta tiene esa simbología de "ser para el verano", de ser para el asueto, el gusto de no hacer nada, el placer de las tardes calurosas que se pasan con los amigos...con el primer amor. Y, de pronto, en tres años, todo esto cambia y se convierte en un medio de subsistencia, si la hubiera tenido, claro. La necesidad de ser chico de los recados (sin bicicleta). De ser el hombre de la casa, como le anuncia su padre, don Luis, porque alguien tiene que llevar dinero a casa "del que vale, no de esas estampitas". Para apagar el hambre atroz que han sufrido durante la guerra y que vemos reflejado en la escena de las lentejas - otro símbolo de resistencia del Madrid republicano.

La bicicleta es la pérdida del verano y todo lo que va relacionado con él. De ahí la frase lapidaria que cierra la obra y que pronuncia don Luis: "Sabe Dios cuándo habrá otro verano". Sabe Dios cuándo se podrá volver a pensar en disfrutar del verano, en no hacer nada, en recuperar la inocencia, el amor, el placer, tras una Guerra Civil que acabó con todo.

La película de Jaime Chávarri es estupenda también. Y aunque cambia algunas cosillas respecto al texto escrito, nos ayuda a comprenderlo mejor. Recordad que habrá que relacionar determinadas escenas de ambas. En este enlace os dejo la relación de la obra y la película: Bicicletas relación con cine

Presentación de Montserrat Muntané Barceló





jueves, 28 de abril de 2011

Leyendo Bajarse al moro. Nivel II.

La lectura de Bajarse al moro de José Luis Alonso de Santos es fácil y no os causará gran complicación porque usa una jerga juvenil sencilla de interpretar.
 No obstante, recordad que el libro es diferente que la película que hemos visto esta semana y que, por lo tanto, os puede confundir al hacer el examen.
Se trata de una obra que muestra la tan deseada entrada en la transición española, en plenos años 80, y el hartazgo de libertad que supuso.

Pero es mucho más que todo eso. A la vez, nos hace pensar sobre qué deparará el futuro a esos personajes tan cercanos a la marginalidad y cómo algunos llegan a desaparecer en la búsqueda de una utopía que, como tal utopíua, no existe. A veces, percibimos que tampoco tienen claro qué buscar. pero el tiempo pasa, también para ellos. "Pasa la vida" canta Pata Negra en la película. Y tras ese paso, ¿qué nos queda? ¿En qué nos queremos convertir? ¿Cómo y cuándo elegir nuestro futuro?
La facilidad, en un principio, de lectura de la obra no es tal. La reflexión que nos propone Alonso de Santos es más filosófica de lo que parece. Cuando buscamos nuestro sitio en el mundo, elegimos un camino para abandonar el otro. Aunque siempre nos lamentamos de haber elegido ese uno. Añoramos el otro. El que no tenemos.
Sin embargo, aunque quede ese poso serio y melancólico de fondo al terminar de leerla, es muy divertida, así como la película. Inteligentes Alonso de Santos y Fernando Colomo - el director de la película -; con la risa, nos hacen pensar, nos hacen reflexionar, nos hacen sentir...
José Luis Alonso de Santos. Biografía.
En su desarrollo, podemos reconocer distintos temas: la búsqueda de nuestro sitio en el mundo; el inconformismo o rebeldía de una juventud con ansias de libertad; la hipocresía social de los padres de Alberto; la amistad o seudoamistad de los personajes; la solidaridad; el amor en todas sus versiones de libertad y dependencia; la droga y el mundo que la rodea; la religión; los estereotipos sociales... 
Os dejo también un artículo publicado en el periódico "Ideal" de Granada, cuando se volvió a representar en 2007. En él, Alonso de Santos da claves para interpretar la obra.
Que la disfrutéis.